Jessica quería una relación formal, la respuesta...
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Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
Una cosa es recurrir
a la cantimplora para una excursión y otra muy distinta tenerla en la mesa de la oficina cada día (y macerando los fines de semana). El uso intensivo, la mala memoria y el hecho de que sean recipientes generalmente opacos puede hacer que la higiene acabe dejando que desear; hay botellas que no conocen el tacto del jabón. Si tu prioridad es mantener la máxima limpieza en el interior, la mejor opción es el vidrio de toda la vida. Este material no interactúa con el agua, aísla los olores y la humedad, y, al ser transparente, te permite ver cualquier atisbo de suciedad. Los expertos dicen que estas botellas son las más seguras, una ventaja a la que hay que añadir que se pueden reutilizar infinitas veces sin alterar su composición y que son reciclables -ahora bien, su producción requiere más energía que la de una botella de plástico, así que tampoco está claro que el vidrio sea más respetuoso con el medio ambiente.
El problema de ser tan escrupuloso es que cuando las botellas de vidrio están destinadas a contener siempre agua es mejor que no sean transparentes, según aconseja el catedrático de Ciencia de Materiales de la Universidad Politécnica de Madrid José Ignacio Pastor: "El agua lleva microorganismos que crecen con la luz". Si todos los días no se va a vaciar y está expuesta al sol, lo mejor es un vidrio marrón o verde para evitar su crecimiento", dice. De paso, aprovecha para advertir de que "hay que prestar atención a las grietas en caso de caída, porque son espacios donde se alojan microorganismos y pueden contaminar el agua".
La opacidad de la botella no favorece el objetivo de detectar cualquier contaminación de un simple vistazo, que es lo más cómodo. Y no es el único inconveniente. Además, este tipo de recipiente es muy pesado en comparación con los que están hechos de otros materiales, y ¿quién quiere verse en el metro con la mochila goteando y maldiciendo la idea de tener que meter la mano en el bolso lleno de cristales rotos nada más llegar a casa? "Algunas llevan una camisa de silicona para evitar roturas y conferir cierto carácter aislante", advierte la investigadora del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC) María José Fabra. Pero aún así se rompen, así que no está de más valorar alternativas y los inconvenientes que nos vienen a la mente.