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Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
El Gobierno de Michoacán trabaja para rescatar de la extinción al pescado blanco, especie endémica del lago de Pátzcuaro cuya población se ha visto drásticamente reducida por la crisis ambiental que afecta a este emblemático cuerpo de agua.
Como parte de la estrategia, se realizan acciones de recuperación del lago, sus canales y manantiales, así como la siembra de miles de crías. Además, avanza el proceso para obtener la protección jurídica de esta especie mediante la figura de Indicación Geográfica, informó el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
De acuerdo con el mandatario, el trámite ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) ha progresado gracias a la colaboración entre dependencias estatales, instituciones académicas y productores locales. El objetivo es garantizar la autenticidad, calidad y origen del pescado blanco, símbolo gastronómico y cultural de la región.
Desde finales de 2022, un comité interinstitucional integrado por autoridades y especialistas ha reunido la información necesaria para sustentar la solicitud. En abril de este año, el IMPI publicó en su Diario Oficial el aviso de trámite, iniciando así las revisiones finales del expediente. Se prevé que la denominación oficial sea otorgada durante la Reunión Bienal de Origin 2025, que se celebrará del 8 al 10 de octubre en Morelia.
La Indicación Geográfica permitirá proteger la calidad y las técnicas de pesca tradicionales, al tiempo que generará beneficios económicos y culturales para las comunidades ribereñas. “Es un acto de justicia hacia quienes han preservado esta tradición por generaciones”, subrayó Ramírez Bedolla.
En paralelo, continúan los trabajos de rehabilitación del lago a través del Programa de Empleo Temporal, con la participación de mil habitantes de comunidades cercanas en labores de limpieza, restauración de manantiales y canales, construcción de presas de gavión y reforestación con millones de árboles.
Estas acciones han permitido retirar miles de toneladas de residuos sólidos y descubrir nuevos manantiales, como ocurrió en la isla de Urandén, donde la recuperación de fuentes de agua ha fortalecido la producción de pescado blanco.
Con nuevas técnicas acuícolas y tecnología actualizada, se busca producir mayores volúmenes de la especie y repoblar el lago aprovechando el agua limpia y oxigenada de los manantiales rehabilitados. Antes, la producción se hacía de manera artesanal en corrales dentro del lago; ahora, las instalaciones permiten un control más preciso de las condiciones de crianza, lo que favorece el desarrollo de los ejemplares.
Desde julio de 2024, se han sembrado 85 mil crías —65 mil de pescado blanco y 20 mil de acúmura— con la meta de alcanzar los 100 mil ejemplares en el corto plazo.