Jessica quería una relación formal, la respuesta...
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Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
El ser perfeccionista va más allá de querer tener todo en orden todo el tiempo, y estas señales definirán si lo eres.
Un perfeccionista es aquella persona que busca incansablemente alcanzar la "perfección", por lo que tiende a mejorar cualquier aspecto de su vida, sin embargo, como te puedes imaginar, ésta no es alcanzable nunca, por lo que viven en frustración constante: es una paradoja bastante cruel.
Aunque tiene sus pros y sus contras, la mayor parte de personas exitosas son definidas por esta característica. La tenista Serena Williams se autodefine orgullosamente como perfeccionista y otras personalidades también han sido etiquetadas como tal.
Sin embargo, se debe tener en cuenta que de la mano del perfeccionismo va la disciplina de cada persona para alcanzar el éxito. Y aunque la fama y la fortuna suenan como una buena recompensa, detrás de ello hay ansiedad, estrés, frustraciones y demasiada exigencia hacia uno mismo.
Eres una persona que siempre busca tener un atuendo perfectamente combinado y planeado. Sueles hacer esperar a la gente por no saber qué ponerte y no puedes salir a la calle con lo primero que encontraste en tu clóset.
Por otra parte, también puedes ser la clase de perfeccionista de no se desgasta en la apariencia. Steve Jobs solo utilizaba cuellos de tortuga negros para no tener que gastar neuronas pensando en qué utilizar.
No puedes con el hecho de enseñar algo que no está terminado al 100%. Prefieres guardar los proyectos o postergarlos hasta que estén lo suficientemente listos.
Quisieras poder mostrar todo de manera más relajada, pero te sientes inseguro al respecto.
Las listas, calendarios y horarios son tu guía de supervivencia. Debes tener todo anotado y planeado o puede que no salgan bien los planes y podría ocurrir una catástrofe.
En general, hacer esto te mantiene con ocupaciones todo el día y eres eficiente en tus actividades. Aunque puede que te resulte difícil encontrar un espacio para la espontaneidad.
No te sientes cómodo en un rato de ocio y crees que deberías estar haciendo algo en lugar de descansar. Te estresa saber la duración de una película entera, cuánto tiempo te tomará leer un libro o te sientes inquieto al hacer sobremesa.
No puedes ni siquiera meditar porque no sabes si lo estás haciendo bien y te estresa saber que no eres lo suficientemte bueno para algo.
No es malo tener todo ordenado y limpio y es cierto que ver tu entorno de esa manera te puede dar paz interior. Pero cuando pasas demasiado tiempo pensando en la cocina desordenada o los sillones sucios, es una señal de perfeccionismo.