Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
MORELIA, Mich., 13 de mayo de 2024.- La preocupación con las tormentas solares es porque son explosiones que ocurren en la superficie del sol que liberan enormes cantidades de luz y que pueden también impulsar nubes, que si se propagan en dirección de la Tierra interaccionan con su campo magnético, produciendo una perturbación global.
Lo anterior fue señalado por Juan Américo González, jefe del Servicio del Clima Espacial México, dependiente del Instituto de Geofísica de la UNAM, quien indicó que con estos fenómenos astronómicos básicamente se afectan cinco sectores elementales.
En una rueda de prensa para dar a conocer información sobre esta tormenta geomagnética que sucedió el pasado viernes 10 de mayo, el especialista manifestó que lo que debe hacerse es estar monitoreando la actividad del sol, el medio interplanetario, y también estar monitoreando la respuesta del campo magnético de la Tierra y de la atmósfera alta de la Tierra.
Aunque se trata de fenómenos globales, explicó el académico, cada región del mundo tiene características diferentes. Fue por ello que en 2014, tras modificarse la Ley General de Protección Civil, se vio la necesidad de monitorear las tormentas solares y sus efectos en la tierra. Esa fue la razón para que el Instituto de Geofísica creara el Servicio de Clima Espacial, para estar informando al Sistema Nacional de Protección Civil sobre la ocurrencia de tormentas solares que pudieran afectar a México.
La importancia de esto es porque una tormenta solar puede afectar cinco áreas muy elementales, detalló, como los satélites, las telecomunicaciones, los sistemas de posicionamiento global (GPS), la navegación aérea, e inclusive las redes de generación y distribución de energía eléctrica.
Lo que sucedió la semana pasada, explicó, fue que el sol mostró una gigantesca mancha solar que empezó a producir tormentas solares de manera muy frecuente, “hace una semana estábamos en reunión y en comunicación con otros servicios de clima espacial del mundo, y empezamos a identificar la actividad inusualmente alta que estaba produciendo esta gigantesca región oscura, y que fue la que produjo esta serie de tormentas solares que eventualmente produjeron un tren de nubes de material solar e inyecciones de masa coronal que se dirigieron hacia la Tierra”.
El especialista expuso que ese viernes se dieron cuenta que el tren de nubes se había impulsado hacia la Tierra y que venía en dirección al planeta, algo que confirmaron mediante ediciones de satélites de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) y la propia NASA, porque además parecía una situación inusual.
Por todos estos indicativos, tuvieron que emitir un comunicado de que podía provocarse una tormenta geomagnética muy severa, y por eso es que el 10 de mayo se emitió un comunicado, anunciando la posibilidad de que ocurriera este evento inusual.
“¿Qué pasó? Nosotros estábamos pronosticando que el evento iba a impactar el entorno de la tierra en la noche del viernes, hora del tiempo de México, y se adelantó el evento, empezó a impactar y a producir efectos desde la tarde del viernes y rápidamente vimos que traía unas formas, unas señales características que lo hacían altamente peligroso”, aseveró.
La información la han estado publicando en línea, y hay una infografía en la que se ha estado difundiendo el fenómeno, sobre lo que es el clima espacial, cuáles son algunos de los efectos más importantes que se presentan en la infraestructura espacial y terrestre, “y en este caso, como no se preveía afectaciones a la salud humana, únicamente se dio seguimiento a través de las dependencias que manejan este tipo de sistemas”, refirió.