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Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
Este lunes, la agencia AP da cuenta de la historia que titula “Es un secreto”: Una carta narra abusos en escuela mexicana.
Cuenta los detalles de un grupo de niñas de una escuela de Cancún en 1993, loas cuales sufrían de abuso sexual por parte de un padre.
Beatriz Sánchez, entonces maestra de inglés del colegio Cumbres, a crago de los Legioneros de Cristo, se dió cuenta de los que pasaba en el baño, cuando una de las alumnas mayores le dijo:
"miss, cada vez el padre se lo está haciendo más fuerte a las más pequeñitas y ya no queremos que pase eso con ellas, por favor ayúdenos”.
En su momento, no se atrevieron a decir más sobre el tema, Beatriz Sánchez ahora de 63 años de edad, las animó a escribir una carta para ella y otra maestra.
Biani López-Antúnez, una de aquellas pequeñas, escribió un “documento incriminador” contra el sacerdote Fernando Martínez, que no había sido divulgado hasta ahora.
Así mismo Ana Lucía de Salazar, presentadora de televisión, el año pasado reveló haber sufrido de abusos ´por parte del sacerdote Fernando Martínez en la escuela de Cancún, también divulgó el esfuerzo de la Legión de Cristo por proteger al sacerdote.
Luego de la historia de Ana Lucía, fueron varias las víctimas que se animaron a hablar acerca de ¿l tema y los abusos a cargo de Martínez.
"El padre nos empezó a tomar confianza y pensó que éramos muy tontas y que podía hacer lo quisiera con nosotras”, se lee del puño y letra de una niña de 10 años. También cuenta cómo Martínez empezó a besarlas y cargarlas entre las piernas. “Cuando llegó a la boca nos preocupamos en serio” declaró una víctima de nombre López Antúnez en su carta.
Este caso, remarca la agencia, ha confirmado que el problema de abusos en la Legión va más allá de su fundador, Marcial Maciel. Y que el escándalo en Cancún mostró que la reforma del Vaticano dejó al menos un tema clave sin corregir: castigar a agresores históricos conocidos y a las personas que les cubrieron, y cambiar la cultura de encubrimiento que permitió esos crímenes.
El religioso resaltó el hecho de que la iglesia debe prestar mayor atención a la formación humana y espiritual, inicial y permanente de los aspirantes a la vida presbiteral o religiosa.
Además dijó que cuando se presenten denuncias de eeste tipo, la iglesia va ainvestigar "pero hay que comprender que las normas relativas a las investigaciones para el delito de encubrimiento son muy recientes”.